Pastillas de yodo: para qué sirven y cuándo se toman
Las pastillas de yodo solo protegen la tiroides del yodo radiactivo y se toman si lo ordenan las autoridades. Las que se venden en farmacias no sirven.
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Las pastillas de yodo (yoduro potásico) sirven para una sola cosa: proteger la tiroides del yodo radiactivo que podría liberarse en un accidente nuclear grave. No protegen de «la radiación» en general y solo se toman cuando lo ordenan las autoridades. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) dice que no hace falta hacer acopio y, como la OMS, que no se toman como medida preventiva; en España, según la guía de Protección Civil de 2012, las que corresponden al plan de emergencia se entregan gratis a quienes viven en los municipios a menos de 10 km de una central nuclear. Las que se venden en farmacias no sirven para esto, según los farmacéuticos citados por el CSN.
Qué son las pastillas de yodo y para qué sirven
Las «pastillas de yodo» de las que habla este artículo son de yoduro potásico (IK, o KI en inglés), un medicamento que sirve para una sola cosa: que la tiroides no absorba el yodo radiactivo de un accidente nuclear grave. No son un suplemento de yodo, ni sal yodada, ni las pastillas con las que se desinfecta el agua.
El yodo se acumula en la tiroides, la glándula que lo usa para fabricar hormonas. La guía técnica de Protección Civil lo explica así: la tiroides concentra casi todo el yodo del cuerpo y, si se la satura con yodo estable (no radiactivo), no absorbe el radiactivo, que el organismo elimina de forma natural. La OMS añade que el yodo radiactivo puede aumentar el riesgo de cáncer de tiroides, sobre todo en niños: en los niños de Chernóbil, el aumento se detectó entre 4 y 5 años después de la exposición de 1986.
Conviene tener claro lo que no hacen. Según la OMS, el yoduro de potasio «no funciona como antídoto de la exposición a la radiación». No protege contra otras sustancias radiactivas que pueda liberar un accidente (la OMS cita como principales los isótopos del cesio y el yodo radiactivo), ni contra la radiación externa. El CSN lo resume igual: las pastillas «únicamente protegen del yodo radiactivo». La guía técnica de Protección Civil (febrero de 2012) lo coloca como medida complementaria al confinamiento y, en su caso, a la evacuación.
Quién las reparte en España
Las reparten las autoridades. Según el CSN, «existe un plan de distribución y consumo de pastillas de yodo en torno a las centrales nucleares españolas», coordinado por Protección Civil y las autoridades locales. La guía técnica de Protección Civil prevé que las familias de los municipios de la zona I las recojan gratis en la farmacia de su municipio.
Sobre las pastillas, la guía técnica de Protección Civil de 2012 es el documento específico que hemos encontrado: no hemos hallado ninguna guía más reciente ni una versión posterior en la página de riesgo nuclear de Protección Civil. Según esa guía:
- Quién las fabrica: el Centro Militar de Farmacia de la Defensa. Se presentan en cápsulas de 130 mg, en envases de 10, y en solución oral para los niños.
- Quién las recibe gratis: «todas las unidades familiares residentes en municipios de zona I», en las oficinas de farmacia de esos municipios y «sin necesidad de receta médica». La zona I es el círculo de 10 km de radio alrededor de la central. En el apartado de funciones, la guía añade que la farmacia las entrega previa «solicitud nominal».
- Embarazadas, madres lactantes y recién nacidos: se facilitan en el centro de salud, con prescripción médica.
- Guarderías, escuelas e institutos de la zona I: tienen dosis para los alumnos y se las dan en caso de emergencia, con autorización previa de los padres o tutores.
- Resto de la población: los planes mantienen reservas para repartirlas en caso de emergencia a quienes estén en la zona II o en tránsito por las zonas I y II, y a las personas que haya que evacuar. El CSN añade que hay reservas para poblaciones más alejadas, si hiciera falta.
Si vives en un municipio de la zona I, la guía prevé que las recojas de antemano en la farmacia de tu municipio (en el centro de salud, si estás embarazada, das el pecho o tienes un recién nacido) y las guardes en un lugar fresco, oscuro y seco; caducan a los tres años las cápsulas y a los dos la solución, y las caducadas se devuelven a la misma farmacia.
España tiene siete reactores en funcionamiento, en cinco emplazamientos, según Protección Civil: Almaraz (Cáceres), Cofrentes (Valencia), Vandellós II y Ascó (Tarragona) y Trillo (Guadalajara). Otra central, Santa María de Garoña (Burgos), está en cese de explotación desde 2013 y, según el CSN, en su primera fase de desmantelamiento desde 2023; dos más, José Cabrera (Guadalajara) y Vandellós I (Tarragona), están en desmantelamiento.
El marco general es el Plan Básico de Emergencia Nuclear (PLABEN), aprobado por el Real Decreto 1546/2004. La Norma Básica de Protección Civil de 2023 (Real Decreto 524/2023) lo derogó, pero, según el BOE, sigue aplicándose hasta que se apruebe el plan que lo sustituya (a 20 de octubre de 2026 no hemos encontrado ninguno en el BOE). Cada provincia con central tiene su plan de emergencia exterior (Burgos, Cáceres, Guadalajara, Tarragona y Valencia).
Cuándo se toman: solo si lo ordenan las autoridades
Solo cuando lo ordenen las autoridades: las tres fuentes oficiales coinciden. Para Protección Civil, la recomendación de tomarlas corresponde al director del plan de emergencia, asesorado por las autoridades sanitarias. Para el CSN, son un medicamento «que solo debe tomarse cuando las autoridades competentes (sanitarias) en un accidente nuclear grave lo consideran necesario». Para la OMS, «solo cuando lo recomienden explícitamente las autoridades de salud pública».
También depende del momento. La guía de Protección Civil da una eficacia del 98 % si se toma unos minutos antes de la exposición, del 90 % si es a la vez, de alrededor del 50 % entre 4 y 6 horas después y, a las 8 horas, una que no suele pasar del 20 %; a partir de las 12 horas, añade, prácticamente no tiene efecto útil. La OMS dice que el mejor margen va de menos de 24 horas antes a 2 horas después del inicio previsto de la exposición, que hasta 8 horas después sigue siendo razonable y que pasadas 24 horas no protege. Por eso importa hacer lo que digan las autoridades en el momento que lo digan.
Ante una emergencia nuclear, la página de riesgo nuclear de Protección Civil pide atender las indicaciones del director del plan y escuchar la información que transmitan las emisoras de radio. En un radio de 10 km de la central también hay megafonía. Como medida primaria recomienda confinarse: quedarte en casa o en un lugar cerrado. Las pastillas se toman «cuando las autoridades sanitarias lo indiquen», y la evacuación puede ordenarse en paralelo. La OMS insiste en que el bloqueo de la tiroides no debe ser una medida aislada, sino ir junto al confinamiento, la evacuación y la interrupción del consumo de alimentos y agua contaminados.
Cómo confinarse y qué hacer en casa mientras tanto (radio, kit, quién se queda con quién) está en el plan de emergencia familiar y en el kit de emergencia para casa; qué llevar si os piden evacuar, en la mochila de emergencia.
Las dosis del plan oficial
Las damos solo como dato de la guía técnica de Protección Civil. No son una pauta para tomarlas por tu cuenta: las autoridades dirán a quién, cuándo y cuánto.
| Grupo | Dosis de yoduro potásico según la guía |
|---|---|
| Adultos y mayores de 12 años | 130 mg |
| Embarazadas y madres lactantes | 130 mg |
| Niños de 3 a 12 años | 65 mg |
| Niños de 1 mes a 3 años | 32 mg |
| Recién nacidos (hasta 1 mes) | 16 mg |
La guía da la cantidad por día y, en sus respuestas para la población, dice que protege alrededor de 24 horas, que en principio se toma una sola vez y que, si la exposición continúa, se sigue tomando una vez al día hasta que los responsables del plan digan que ya no hace falta. La OMS también dice que una sola dosis suele proteger durante 24 horas, y que puede hacer falta repetirla si la exposición se prolonga o se repite, si no se puede evitar consumir alimentos y agua contaminados o si no se puede evacuar; lo decidirán las autoridades.
¿Hay que comprarlas? Lo que dicen el CSN y la OMS
No. El CSN responde con claridad en sus preguntas frecuentes sobre la invasión rusa de Ucrania: «no tiene por qué hacer acopio de este medicamento ni debe tomarlas como medida preventiva». Dice además que el aumento de su venta en algunos países «es completamente infundado y no contribuye a la protección y seguridad ciudadana», y que, por regla general, no es necesaria la ingesta de pastillas de yodo.
La OMS va en la misma línea: en muchos países se permite la compra voluntaria, pero las pastillas «no deberían tomarse hasta que lo dicten las autoridades». Si hace falta tomarlas, las autoridades de salud pública dirán en qué zona, quién, cuándo y cómo, y esas instrucciones pueden llegar por la radio, la televisión, internet o altavoces.
Sobre la compra hay dos datos más:
- Las que se venden en farmacias no son las de la emergencia. El CSN cita al Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos: las pastillas de yoduro de potasio que se venden en las farmacias «no son eficaces contra la radiactividad», porque contienen entre 0,1 y 0,3 miligramos de yodo, y la dosis de una emergencia nuclear es de 130, es decir, haría falta tomar entre 400 y 1.300 pastillas.
- En el registro de medicamentos tampoco hay de 130 mg. No hemos encontrado ninguna nota de la Agencia Española de Medicamentos (AEMPS) sobre el tema. Lo que sí hicimos fue consultar su base de datos CIMA el 20 de octubre de 2026 con el principio activo «potasio ioduro»: devuelve 17 medicamentos y ninguno es de 65 o 130 mg. Los comprimidos de yoduro son de microgramos (por ejemplo, Yoduk 200 microgramos), todos con receta. Es un dato de nuestra consulta, no una cita de la AEMPS. Ninguna de esas fichas es el medicamento del plan, y por eso no enlazamos ninguna ficha ni tienda.
Tampoco sustituye nada la sal yodada. Según la OMS, la sal de mesa yodada no contiene yodo suficiente para bloquear la tiroides y tomarla en exceso es un riesgo para la salud.
Si lo que te preocupa es estar preparado, el kit de emergencia (agua, comida, radio, linterna, medicinas, documentación) sirve para casi cualquier emergencia, y la radio de emergencia es lo que te permitirá oír al director del plan si hay una.
Quién no debe tomarlas y qué efectos tienen
La guía técnica de Protección Civil lista como contraindicaciones importantes:
- La enfermedad tiroidea autoinmune.
- La dermatitis herpetiforme (una erupción cutánea que puede agravarse con el yodo).
- Los trastornos de la tiroides, como el hipotiroidismo, el bocio o un tumor.
Con la dosis adecuada y bajo la indicación de las autoridades, la OMS dice que los beneficios superan a los riesgos en todos los grupos de edad. Los efectos secundarios son raros en niños y adultos jóvenes: reacciones alérgicas leves, erupciones en la piel y molestias gastrointestinales. Son más probables con dosis superiores a las recomendadas o repetidas.
La guía también avisa de que puede interferir con otros medicamentos, principalmente los de la hipertensión de tipo ARA-II o inhibidores de la ECA, los diuréticos ahorradores de potasio, los antitiroideos, la amiodarona y el litio. Y estima el riesgo de efectos adversos por hipersensibilidad al yodo, tras tomarlo por vía oral, en 5 casos por cada 10 millones.
Sobre la edad, las dos fuentes no dicen exactamente lo mismo:
- Menores de 18, embarazadas y madres lactantes: son prioritarios. La guía de Protección Civil los incluye entre los grupos para los que la profilaxis es necesaria si pueden recibir una dosis igual o superior a 100 mGy, y la OMS pide proteger a todos los niños, salvo contraindicación absoluta.
- Adultos de 19 a 40 años: también incluidos en la guía.
- Mayores de 40 años: la guía dice que podría ofrecerse una sola dosis, siempre que no haya contraindicaciones, y la OMS que, en general, no está indicada porque el riesgo de cáncer de tiroides por radiación es bajo y el de efectos secundarios aumenta con la edad (salvo para el personal de emergencias). La OMS recuerda que cada país puede fijar grupos y dosis distintos.
- Dosis repetidas: en su análisis por edades, la guía de Protección Civil solo ve más beneficios que riesgos en repetir la dosis (una al día) en los niños y jóvenes de 1 mes a 18 años, y aconseja una sola dosis a embarazadas, recién nacidos y adultos de 19 a 40 años; a los mayores de 40 solo se les repetiría si son personal de emergencias. Según la OMS, los recién nacidos, las embarazadas, las madres lactantes y los mayores de 60 años no deben recibir nuevas dosis, y se buscarán otras medidas con asesoramiento médico.
No te automediques por esto. Si tienes un problema de tiroides, tomas alguno de los medicamentos citados o estás embarazada o das el pecho, la guía de Protección Civil aconseja consultar al médico de forma preventiva: pregúntale ahora, con calma, qué debes hacer si algún día te indican tomarlas. Este artículo no da pautas médicas propias: la dosis y el momento los marcan las autoridades, y tu caso personal, tu médico.